{"id":1385,"date":"2026-09-05T05:55:37","date_gmt":"2026-09-05T05:55:37","guid":{"rendered":"https:\/\/readstoryus.com\/?p=1385"},"modified":"2026-09-05T05:55:49","modified_gmt":"2026-09-05T05:55:49","slug":"mi-hermana-gemela-me-obligo-a-ponerme-un-bikini-en-nuestra-fiesta-de-18-cumpleanos-convencida-de-que-todos-se-reirian-de-la-cicatriz-que-habia-ocultado-durante-anos-a-mitad-de-la-fiesta-me-quite-la","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/readstoryus.com\/?p=1385","title":{"rendered":"Mi hermana gemela me oblig\u00f3 a ponerme un bikini en nuestra fiesta de 18 cumplea\u00f1os, convencida de que todos se reir\u00edan de la cicatriz que hab\u00eda ocultado durante a\u00f1os. A mitad de la fiesta, me quit\u00e9 la bata y sonre\u00ed. \u201cEsta cicatriz\u201d, dije, \u201ces la raz\u00f3n por la que mi hermana est\u00e1 viva hoy\u201d. Se hizo un silencio sepulcral y ella se desplom\u00f3 de rodillas, llorando desconsoladamente."},"content":{"rendered":"<header class=\"entry-header\"><\/header>\n<div><\/div>\n<div><\/div>\n<div><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-medium wp-image-1386\" src=\"https:\/\/readstoryus.com\/wp-content\/uploads\/2026\/09\/791889944_122139654993099897_2129603875509249223_n-167x300.jpg\" alt=\"\" width=\"167\" height=\"300\" srcset=\"https:\/\/readstoryus.com\/wp-content\/uploads\/2026\/09\/791889944_122139654993099897_2129603875509249223_n-167x300.jpg 167w, https:\/\/readstoryus.com\/wp-content\/uploads\/2026\/09\/791889944_122139654993099897_2129603875509249223_n-572x1024.jpg 572w, https:\/\/readstoryus.com\/wp-content\/uploads\/2026\/09\/791889944_122139654993099897_2129603875509249223_n.jpg 768w\" sizes=\"auto, (max-width: 167px) 100vw, 167px\" \/><\/div>\n<div class=\"entry-content\">\n<p>Cap\u00edtulo 1: El peso de la S\u00e1bana Santa<\/p>\n<p>\u201cSi eres demasiado cobarde para usarlo, entonces ni te molestes en venir a nuestra fiesta de cumplea\u00f1os\u201d, se burl\u00f3 mi hermana gemela, sosteniendo el bikini de hilo rosa ne\u00f3n, completamente ajena a que las horribles cicatrices que intentaba mostrar eran precisamente la raz\u00f3n por la que segu\u00eda viva para burlarse de m\u00ed.<\/p>\n<p>Nuestro ba\u00f1o compartido se sent\u00eda menos como un santuario y m\u00e1s como una zona desmilitarizada en plena disputa. La amplia encimera de m\u00e1rmol era un campo de batalla ca\u00f3tico de cosm\u00e9ticos caros, iluminadores brillantes y rizadores, que pertenec\u00edan exclusivamente a Chloe. Ella estaba de pie frente al espejo de tocador brillantemente iluminado, admirando su reflejo. Su piel era un tapiz dorado impecable, que irradiaba una perfecci\u00f3n natural y bronceada que hac\u00eda que la gente se detuviera a mirarla.<\/p>\n<p>Apoyada en el marco de la puerta, sofocada por el calor opresivo de julio, estaba yo. Maya.<\/p>\n<p>Mientras Chloe luc\u00eda una bata de seda que se deslizaba con facilidad sobre sus hombros impecables, yo estaba enfundada en una sudadera gris de felpa gruesa y holgada, y unos pantalones deportivos oscuros y gruesos. Hac\u00eda casi treinta grados afuera, el verano californiano convert\u00eda el pavimento en un espejismo brillante, pero yo estaba all\u00ed vestida para una ventisca. Sudaba, una punzada lenta y agonizante que me escoc\u00eda en las terminaciones nerviosas hipersensibles y da\u00f1adas que cubr\u00edan el noventa por ciento de mi torso, pero no me atrev\u00eda a remangarme.<\/p>\n<p>\u2014Es nuestro decimoctavo cumplea\u00f1os, Maya \u2014espet\u00f3 Chloe, apart\u00e1ndose del espejo. Me lanz\u00f3 el peque\u00f1o trozo de licra ne\u00f3n directamente al pecho\u2014. Un hito. Vienen todos mis amigos. Toda la clase de \u00faltimo a\u00f1o. La mitad del equipo de f\u00fatbol. Y no voy a dejar que arruines mi estilo sent\u00e1ndote en un rinc\u00f3n con cara de monje deprimido.<\/p>\n<p>Agarr\u00e9 el bikini. La \u00e1spera tela sint\u00e9tica se sent\u00eda como papel de lija contra mis palmas temblorosas. Lo mir\u00e9, con la garganta anudada por un p\u00e1nico familiar y sofocante.<\/p>\n<p>\u2014Chloe, sabes que no nado \u2014dije, con la voz apenas audible, intentando desesperadamente calmar la furia en sus ojos\u2014. Me pondr\u00e9 un vestido de verano. Me mantendr\u00e9 al margen, lo prometo\u2026<\/p>\n<p>\u2014\u00a1No! \u2014interrumpi\u00f3 Chloe, con la voz quebrada por un odio profundo, irracional y latente. Se acerc\u00f3 a m\u00ed, apunt\u00e1ndome directamente a la cara con su dedo perfectamente cuidado\u2014. \u00a1Siempre haces lo mismo! \u00a1Siempre act\u00faas como un pajarito fr\u00e1gil y quebrantado para que mam\u00e1 y pap\u00e1 te mimen y me ignoren! Has usado esta supuesta \u201cenfermedad misteriosa\u201d como arma durante toda nuestra vida.<\/p>\n<p>Se acerc\u00f3 un poco m\u00e1s, y el aroma floral de su costoso perfume eclips\u00f3 el olor est\u00e9ril y medicinal de las espesas cremas para quemaduras que me aplicaba cada ma\u00f1ana.<\/p>\n<p>\u2014S\u00e9 lo que est\u00e1s haciendo \u2014sise\u00f3 Chloe, entrecerrando los ojos con crueldad y resentimiento\u2014. Solo quieres que todos pregunten: \u201c\u00bfQu\u00e9 le pasa a Maya? \u00bfPor qu\u00e9 la pobre Maya lleva un su\u00e9ter?\u201d. Te vas a poner este bikini y vas a demostrarles a todos que no tienes absolutamente nada de malo. Vas a probar que solo eres una bicho raro que busca llamar la atenci\u00f3n. Si no te lo pones\u2026 est\u00e1s muerta para m\u00ed.<\/p>\n<p>Observ\u00e9 el rostro furioso y hermoso de mi hermana. Era un rostro biol\u00f3gicamente id\u00e9ntico al m\u00edo. Compart\u00edamos los mismos ojos color avellana almendrados, los mismos p\u00f3mulos marcados, el mismo cabello oscuro y ondulado. Pero del cuello para abajo, \u00e9ramos dos especies completamente diferentes. Ella era pura. Yo era un monstruo.<\/p>\n<p>Mi mano se dirigi\u00f3 instintivamente a mi clav\u00edcula, mis dedos presionando contra el grueso algod\u00f3n de mi sudadera. Bajo la tela, pod\u00eda sentir las crestas irregulares, endurecidas y elevadas de las enormes cicatrices de quemaduras que surcaban mi cuerpo. Era una topograf\u00eda violenta y permanente del trauma.<\/p>\n<p>Tragu\u00e9 el pesado nudo de tristeza que ten\u00eda en la garganta. No pod\u00eda decirle la verdad. Los psiquiatras hab\u00edan advertido expl\u00edcitamente a mis padres doce a\u00f1os atr\u00e1s que obligar a Chloe a enfrentarse a los recuerdos reprimidos del incendio que casi nos mata podr\u00eda destrozar irreparablemente su fr\u00e1gil mente. Su amnesia era una fortaleza psicol\u00f3gica, construida para proteger a una ni\u00f1a de seis a\u00f1os del terror absoluto del humo y la madera ardiendo que se derrumbaba.<\/p>\n<p>As\u00ed que cargu\u00e9 con el peso f\u00edsico y emocional en absoluto silencio. Dej\u00e9 que me odiara, porque su odio significaba que estaba cuerda. Su vanidad significaba que estaba viva.<\/p>\n<p>\u2014De acuerdo, Chloe \u2014susurr\u00e9, apretando la tela de ne\u00f3n en mi pu\u00f1o\u2014. Lo pensar\u00e9.<\/p>\n<p>Chloe puso los ojos en blanco y volvi\u00f3 a mirarse en el espejo, con su rostro impecable. \u201cNo lo pienses. Simplemente hazlo. Por una vez en tu miserable vida, intenta ser normal\u201d.<\/p>\n<p>Sal\u00ed del ba\u00f1o y retroced\u00ed por el pasillo alfombrado hasta la seguridad de mi habitaci\u00f3n. Cerr\u00e9 la puerta y le puse el pestillo. El silencio de mi cuarto era como una pesada y opresiva manta. Me acerqu\u00e9 a mi escritorio, y mi mirada se desvi\u00f3 hacia el caj\u00f3n inferior. Estaba cerrado con llave. Dentro, escondida bajo viejos cuadernos, hab\u00eda una sola fotograf\u00eda chamuscada de nuestra antigua casa: un esqueleto carbonizado y ennegrecido de madera y ceniza.<\/p>\n<p>Me qued\u00e9 mirando el caj\u00f3n, con el pecho agitado por respiraciones silenciosas y agonizantes, sabiendo que mantener la fr\u00e1gil cordura de mi hermana me estaba costando lenta e inevitablemente mi propia alma\u2026<\/p>\n<p>Cap\u00edtulo 2: La mesa envenenada<\/p>\n<p>Tres d\u00edas antes de la fiesta, la tensi\u00f3n en nuestra casa se hab\u00eda intensificado hasta convertirse en algo casi f\u00edsico, una niebla t\u00f3xica que se cern\u00eda sobre la mesa del comedor.<\/p>\n<p>Mi madre, Sarah, hab\u00eda pasado toda la ma\u00f1ana puliendo nerviosamente la cuberter\u00eda, mir\u00e1ndome fijamente cada vez que Chloe mencionaba la pr\u00f3xima fiesta en la piscina. Mi padre, David, estaba sentado a la cabecera de la mesa, cortando su filete con una precisi\u00f3n mec\u00e1nica y forzada. Caminaban sobre la cuerda floja, aterrorizados de provocar mi ansiedad e igualmente aterrorizados de despertar el trauma latente enterrado en la mente de Chloe.<\/p>\n<p>\u2014Chicas \u2014comenz\u00f3 mi madre, con la voz temblorosa mientras apretaba la copa de vino. Ten\u00eda los nudillos blancos\u2014. Vuestro padre y yo est\u00e1bamos hablando. Est\u00e1bamos pensando\u2026 que quiz\u00e1s una fiesta en la piscina no sea la mejor idea para un cumplea\u00f1os de dieciocho a\u00f1os. Creemos que una velada con servicio de catering en un lugar cerrado, tal vez alquilando el sal\u00f3n de banquetes del club de campo, ser\u00eda m\u00e1s elegante. M\u00e1s\u2026 c\u00f3moda para todas.<\/p>\n<p>Chloe se qued\u00f3 paralizada. Baj\u00f3 el tenedor lentamente, el metal tintineando contra el plato de porcelana con un sonido que reson\u00f3 como un disparo en la silenciosa habitaci\u00f3n.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfM\u00e1s c\u00f3moda? \u2014repiti\u00f3 Chloe, con una voz inquietantemente baja que r\u00e1pidamente se convirti\u00f3 en un grito ensordecedor\u2014. \u00a1Claro que s\u00ed! \u00a1Porque Maya no soporta el sol! \u00a1Porque Maya necesita protecci\u00f3n! \u00a1Porque toda esta familia gira en torno a las pat\u00e9ticas e invisibles sensibilidades de Maya!<\/p>\n<p>\u2014Chloe, ya basta \u2014me advirti\u00f3 mi padre, con la voz cargada de una autoridad suplicante y desesperada\u2014. Tu hermana tiene una enfermedad. Sabes que no puede exponerse al sol de esa manera.<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Es mentira! \u2014exclam\u00f3 Chloe, poni\u00e9ndose de pie y raspando violentamente la silla contra el suelo de madera. Su rostro reflejaba una rabia celosa y fea, apunt\u00e1ndome con un dedo tembloroso. Mantuve la mirada fija en mi plato, con las manos apoyadas en el regazo, ocultas bajo las mangas anchas de mi camisa de algod\u00f3n de manga larga.<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Estoy harta de vivir a su sombra! \u2014grit\u00f3 Chloe, con l\u00e1grimas de pura y absoluta frustraci\u00f3n que le corr\u00edan por las pesta\u00f1as\u2014. \u00a1La miras como si fuera una santa tr\u00e1gica, y a m\u00ed me miras como si fuera una carga insignificante! \u00a1He trabajado toda mi vida para ser perfecta para ti, y ni siquiera te importa! \u00a1Solo te importa la bicho raro!<\/p>\n<p>\u2014\u00a1No llames as\u00ed a tu hermana! \u2014grit\u00f3 mi madre, poni\u00e9ndose de pie, con la voz quebr\u00e1ndose en un sollozo.<\/p>\n<p>\u2014\u00a1La llamar\u00e9 como me d\u00e9 la gana! \u2014chill\u00f3 Chloe, completamente desquiciada por a\u00f1os de abandono percibido. Se inclin\u00f3 sobre la mesa, con los ojos ardiendo de un veneno tan puro que me dej\u00f3 sin aliento\u2014. \u00a1Ojal\u00e1 esa enfermedad falsa e invisible que tiene terminara de una vez! \u00a1Ojal\u00e1 se muriera para poder recuperar a mis padres!<\/p>\n<p>Un silencio sofocante y mortal se apoder\u00f3 del comedor.<\/p>\n<p>El aire qued\u00f3 completamente enrarecido. Mi padre se cubri\u00f3 el rostro con sus manos grandes y callosas, soltando un sollozo ahogado y desgarrador que sacudi\u00f3 sus anchos hombros. Mi madre retrocedi\u00f3 tambale\u00e1ndose, chocando contra el aparador, con el aspecto de haber sido apu\u00f1alada en el pecho. Miraban a Chloe no con ira, sino con un horror profundo e impotente. Sab\u00edan la verdad. Sab\u00edan que la ni\u00f1a a la que Chloe deseaba la muerte era la \u00fanica raz\u00f3n por la que segu\u00eda con vida.<\/p>\n<p>Me qued\u00e9 completamente quieto.<\/p>\n<p>Durante doce a\u00f1os, us\u00e9 mangas largas en pleno verano. Durante doce a\u00f1os, soport\u00e9 el implacable y agonizante golpe de calor, los susurros de mis compa\u00f1eros y el aislamiento f\u00edsico, todo para proteger a Chloe de recordar la noche en que nuestro mundo se incendi\u00f3. Sacrifiqu\u00e9 mi juventud, mi comodidad y mi dignidad para mantener a los monstruos encerrados en los rincones oscuros de su mente.<\/p>\n<p>Pero al ver el odio puro e incondicional en sus hermosos ojos, una comprensi\u00f3n escalofriante y desgarradora me invadi\u00f3.<\/p>\n<p>El silencio ya no proteg\u00eda a Chloe. La estaba carcomiendo. La mentira se estaba convirtiendo en un veneno que la destru\u00eda, transform\u00e1ndola en un monstruo cruel y narcisista. Si segu\u00eda ocult\u00e1ndolo, pasar\u00eda el resto de su vida odi\u00e1ndome y odiando a nuestros padres.<\/p>\n<p>El instinto protector que hab\u00eda definido toda mi existencia se transform\u00f3 en una determinaci\u00f3n fr\u00eda y aterradora.<\/p>\n<p>Me puse de pie lentamente. El raspado de mi silla ahog\u00f3 el llanto de mi padre.<\/p>\n<p>\u2014Deja de llorar, mam\u00e1 \u2014dije. Mi voz era extra\u00f1amente mon\u00f3tona, desprovista de emoci\u00f3n. Era el tono cl\u00ednico de un cirujano que se prepara para amputar una extremidad para salvar a un paciente.<\/p>\n<p>Mir\u00e9 fijamente a los ojos triunfantes y furiosos de Chloe. Cre\u00eda que por fin me hab\u00eda doblegado. Cre\u00eda que iba a correr a mi habitaci\u00f3n llorando.<\/p>\n<p>\u2014Una fiesta en la piscina est\u00e1 bien, Chloe \u2014dije, mi voz resonando en el silencio sepulcral de la habitaci\u00f3n\u2014. \u00bfQuieres que sea normal? \u00bfQuieres que deje de esconderme?<\/p>\n<p>Chloe entrecerr\u00f3 los ojos, con una expresi\u00f3n de desconfianza pero tambi\u00e9n de triunfo. \u201cS\u00ed\u201d.<\/p>\n<p>\u2014Entonces lo har\u00e9 \u2014susurr\u00e9, sintiendo c\u00f3mo el peso irrevocable de mi decisi\u00f3n se instalaba en mis huesos\u2014. Me pondr\u00e9 el bikini.<\/p>\n<p>Me di la vuelta y me alej\u00e9 de la mesa, dejando a mis padres mir\u00e1ndome con absoluta conmoci\u00f3n y horror, mientras mi hermana se regodeaba en su arrogante victoria. Sub\u00ed las escaleras, con el coraz\u00f3n latiendo fren\u00e9ticamente contra el pesado y cicatrizado tejido de mi pecho. Me encerr\u00e9 en el ba\u00f1o, quit\u00e9 la tela rosa ne\u00f3n del mostrador y me mir\u00e9 en el espejo, sabiendo que para salvar el alma de mi hermana, tendr\u00eda que enfrentarme directamente a las llamas de mi propia ejecuci\u00f3n\u2026<\/p>\n<div class=\"entry-content\">\n<p>Cap\u00edtulo 3: El teatro de la crueldad<\/p>\n<p>El d\u00eda de nuestro decimoctavo cumplea\u00f1os amaneci\u00f3 radiante, sin nubes y con un calor brutal e implacable.<\/p>\n<p>Nuestro enorme patio trasero se hab\u00eda transformado en una bacanal adolescente. Era un caleidoscopio de agua turquesa salpicando, pieles bronceadas, flamencos inflables y el abrumador olor a aceite bronceador de coco mezclado con cloro penetrante. El fuerte y r\u00edtmico retumbar del bajo de los enormes altavoces del DJ vibraba en las plantas de mis pies. Hab\u00eda casi doscientos adolescentes pululando por el patio, un mar de trajes de ba\u00f1o de marca, vasos rojos de pl\u00e1stico y risas superficiales.<\/p>\n<p>En el centro de todo, de pie en el borde de la piscina infinita, Chloe parec\u00eda una diosa adolescente. Llevaba un bikini rosa ne\u00f3n y su piel dorada e impecable brillaba bajo el sol. Re\u00eda a carcajadas, ech\u00e1ndose el pelo oscuro sobre el hombro mientras un grupo de chicos le ofrec\u00edan c\u00f3cteles sin alcohol de colores brillantes y afrutados. Era el centro de atenci\u00f3n, disfrutando del embriagador resplandor de la popularidad absoluta.<\/p>\n<p>Estaba sentado en el rinc\u00f3n m\u00e1s oscuro y aislado del toldo del patio, sinti\u00e9ndome como una grotesca especie alien\u00edgena que se hab\u00eda estrellado en mi propia propiedad.<\/p>\n<p>Llevaba puesto el mismo bikini rosa ne\u00f3n. Pero encima, estaba envuelta en una bata de felpa blanca, gruesa, pesada y enorme. Me la apretaba hasta el cuello, con el grueso cintur\u00f3n de algod\u00f3n anudado con fuerza en la cintura. Sudaba profusamente. Una sola gota de sudor me resbal\u00f3 por la nuca, recorriendo mi columna vertebral y escoci\u00e9ndome violentamente al contacto con la piel sensible y vendada que se extend\u00eda sobre mis om\u00f3platos. Me aferraba a los reposabrazos de la silla del patio, con los nudillos blancos, luchando por respirar a trav\u00e9s del calor sofocante y la creciente ola de p\u00e1nico.<\/p>\n<p>A trav\u00e9s de las puertas corredizas de cristal de la cocina, pude ver a mis padres. Estaban merodeando al fondo, caminando de un lado a otro como animales enjaulados. Mi madre se retorc\u00eda las manos, con l\u00e1grimas que no dejaban de brotar de sus ojos. Mi padre parec\u00eda estar f\u00edsicamente enfermo. Quer\u00edan intervenir. Quer\u00edan cancelar la fiesta. Pero les hab\u00eda hecho prometer, rog\u00e1ndoles la noche anterior que lo permitieran. Les hab\u00eda dicho que Chloe ten\u00eda que saberlo, que hab\u00eda que eliminar el veneno. Estaban paralizados por su propia ansiedad, aterrorizados por la explosi\u00f3n psicol\u00f3gica que estaba a punto de estallar en su patio trasero.<\/p>\n<p>De repente, el potente bajo de la m\u00fasica se cort\u00f3.<\/p>\n<p>Un agudo y ensordecedor chirrido de retroalimentaci\u00f3n del micr\u00f3fono reson\u00f3 en el patio, provocando que varios adolescentes se estremecieran y se taparan los o\u00eddos.<\/p>\n<p>Chloe estaba junto a la cabina del DJ, sosteniendo un micr\u00f3fono inal\u00e1mbrico. Lo golpe\u00f3 dos veces. Bum, tum.<\/p>\n<p>Doscientas cabezas se apartaron del agua, con la mirada fija en la cumplea\u00f1era.<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Atenci\u00f3n a todos! \u2014exclam\u00f3 Chloe radiante, con la voz amplificada, resonando en la superficie de la piscina\u2014. \u00a1Much\u00edsimas gracias por venir a celebrar nuestro decimoctavo cumplea\u00f1os! Significa much\u00edsimo para m\u00ed.<\/p>\n<p>La multitud estall\u00f3 en v\u00edtores, alzando sus vasos de pl\u00e1stico en el aire.<\/p>\n<p>La sonrisa de Chloe permaneci\u00f3 fija en su rostro, pero cuando sus ojos recorrieron la multitud y se fijaron en el rinc\u00f3n oscuro del patio donde me escond\u00eda, esa sonrisa se torn\u00f3 afilada como una navaja. Rezumaba una intenci\u00f3n maliciosa y venenosa. Hab\u00eda esperado toda su vida este momento. Iba a curarme de mi \u201cnecesidad de atenci\u00f3n\u201d humill\u00e1ndome p\u00fablicamente hasta someterme.<\/p>\n<p>\u201cPero, como todos sab\u00e9is\u201d, continu\u00f3 Chloe con un tono de voz que destilaba falsa dulzura, \u201cun cumplea\u00f1os no est\u00e1 completo sin una tradici\u00f3n de gemelos\u201d.<\/p>\n<p>La multitud volvi\u00f3 a vitorear, aunque algunas personas parec\u00edan confundidas.<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Maya, cari\u00f1o! \u2014grit\u00f3 Chloe, se\u00f1al\u00e1ndome directamente. Al instante, doscientas miradas se apartaron de la piscina y, a trav\u00e9s de las sombras, me encontraron sentada con mi gruesa y rid\u00edcula prenda de invierno.<\/p>\n<p>\u2014Has estado escondida todo el d\u00eda con esa bata pesada y deprimente \u2014se burl\u00f3 Chloe, con la voz resonando por los altavoces\u2014. Hace un calor insoportable, Maya. Est\u00e1s incomodando a nuestros hu\u00e9spedes. Ten\u00edamos un trato, \u00bfrecuerdas? El pacto de gemelas. Qu\u00edtate la bata, ac\u00e9rcate al borde y l\u00e1nzate a la piscina conmigo.<\/p>\n<p>No me mov\u00ed. Mi coraz\u00f3n lat\u00eda con fuerza contra mis costillas como un p\u00e1jaro atrapado.<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Vamos, Maya! \u2014se burl\u00f3 Chloe, con voz cruel, utilizando la presi\u00f3n del grupo como arma contundente\u2014. \u00bfO es que eres demasiado cobarde para dejar que la gente vea qui\u00e9n eres en realidad? \u00bfVas a arruinar nuestro cumplea\u00f1os porque necesitas ser especial?<\/p>\n<p>Algunas de las amigas m\u00e1s cercanas y crueles de Chloe comenzaron a aplaudir con un ritmo lento. \u201cQu\u00edtatelo\u201d, grit\u00f3 una de ellas.<\/p>\n<p>El ritmo se populariz\u00f3. Los adolescentes son depredadores por naturaleza; huelen la san.gre y merodean. En cuesti\u00f3n de segundos, un c\u00e1ntico masivo y sincronizado reson\u00f3 en el patio trasero.<\/p>\n<p>\u201c\u00a1Qu\u00edtatelo! \u00a1Qu\u00edtatelo! \u00a1Qu\u00edtatelo!\u201d<\/p>\n<p>Pensaron que era una broma. Pensaron que era una broma entre hermanos. Pensaron que yo era una mojigata, una aguafiestas introvertida que ten\u00eda miedo de mostrar un poco de piel.<\/p>\n<p>Dentro de la cocina, mi padre apoy\u00f3 la mano en la puerta de cristal, dispuesto a deslizarla para abrirla y poner fin a la pesadilla.<\/p>\n<p>Capt\u00e9 su mirada a trav\u00e9s del cristal. Le dediqu\u00e9 un leve y sutil movimiento de cabeza. No.<\/p>\n<p>Los c\u00e1nticos se volvieron ensordecedores, rebotando en las paredes de ladrillo de la casa, una ola de presi\u00f3n auditiva que exig\u00eda mi rendici\u00f3n.<\/p>\n<p>Respir\u00e9 hondo, con un temblor en la garganta. Cerr\u00e9 los ojos, reuniendo hasta la \u00faltima gota de valor que hab\u00eda acumulado durante doce a\u00f1os en la oscuridad. Me levant\u00e9 lentamente de la silla del patio. Baj\u00e9 las manos hasta la cintura, y mis dedos temblorosos se aferraron al grueso nudo de algod\u00f3n del cintur\u00f3n de mi bata.<\/p>\n<p>Sal\u00ed de la sombra del toldo y me adentr\u00e9 en la luz cegadora e implacable del sol, sabiendo que en exactamente cinco segundos, el mundo tal como todos lo conoc\u00edan iba a terminar\u2026<\/p>\n<p>Cap\u00edtulo 4: El fuego y la verdad<\/p>\n<p>Camin\u00e9 lentamente hacia el borde de la piscina azul brillante, el hormig\u00f3n \u00e1spero quem\u00e1ndome las plantas de los pies descalzos. La multitud se apart\u00f3 para dejarme paso, mientras el c\u00e1ntico de \u201c\u00a1Qu\u00edtatelo!\u201d manten\u00eda su ritmo agresivo.<\/p>\n<p>Chloe estaba de pie al borde del agua, con el micr\u00f3fono apoyado en la cadera y una expresi\u00f3n de victoria absoluta y arrogante en su rostro impecable. Cre\u00eda que hab\u00eda ganado. Cre\u00eda que yo iba a mostrar un cuerpo p\u00e1lido, sin tonificar, perfectamente normal, demostrando a toda la escuela que mi naturaleza solitaria no era m\u00e1s que un pat\u00e9tico trastorno de personalidad en busca de atenci\u00f3n.<\/p>\n<p>Me detuve exactamente a un metro de ella. La mir\u00e9 a sus hermosos ojos color avellana, llenos de expectaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Mis dedos, resbaladizos por el sudor, se aferraron al grueso nudo del cintur\u00f3n de la bata. Tir\u00e9.<\/p>\n<p>El nudo se solt\u00f3.<\/p>\n<p>Agarr\u00e9 con fuerza las solapas de la pesada bata blanca de felpa. Abr\u00ed los brazos, empujando la tela hacia atr\u00e1s. La pesada bata se desliz\u00f3 por mis hombros, bajando por mis brazos, y se extendi\u00f3 formando un halo blanco brillante alrededor de mis tobillos sobre el asfalto caliente.<\/p>\n<p>Me encontraba bajo la cegadora luz del sol del mediod\u00eda, vestida \u00fanicamente con un diminuto bikini de tiras de color rosa ne\u00f3n.<\/p>\n<p>La reacci\u00f3n fue instant\u00e1nea, violenta y absoluta.<\/p>\n<p>Un grito colectivo, masivo y horrorizado recorri\u00f3 a la multitud de doscientos adolescentes. Fue un sonido visceral, gutural, de pura conmoci\u00f3n. Alguien cerca del fondo dej\u00f3 caer una botella de vidrio; se estrell\u00f3 con fuerza contra las losas del patio, y el sonido reson\u00f3 como una bomba.<\/p>\n<p>Los c\u00e1nticos agresivos y burlones no cesaron; se evaporaron al instante, completamente aniquilados por un silencio denso, nauseabundo y mortal.<\/p>\n<p>La tela rosa ne\u00f3n del bikini solo serv\u00eda para enmarcar la devastaci\u00f3n catastr\u00f3fica de mi cuerpo.<\/p>\n<p>Desde la clav\u00edcula hasta la parte superior de los muslos, rodeando las costillas y extendi\u00e9ndose por la espalda, mi piel era un paisaje violento y ca\u00f3tico de un trauma inimaginable. Queloides enormes, gruesos y arrugados \u2014franjas elevadas de carne brillante y descolorida\u2014 marcaban el camino donde las quemaduras de tercer grado me hab\u00edan calcinado. La piel de mi hombro izquierdo estaba tensa y con muchos injertos, parecida a cera derretida. Una cicatriz p\u00farpura irregular y moteada me atravesaba el abdomen, testimonio permanente de las cirug\u00edas que hab\u00edan salvado mis \u00f3rganos internos de una insuficiencia sist\u00e9mica.<\/p>\n<p>No era una chica en bikini. Era un monumento andante y palpitante de agon\u00eda.<\/p>\n<p>Chloe se qued\u00f3 paralizada al borde de la piscina. La sonrisa de suficiencia y victoria no solo desapareci\u00f3 de su rostro, sino que se derriti\u00f3, reemplazada al instante por una expresi\u00f3n de horror absoluto, incomprensible y devastador. Sus ojos se desorbitaron, recorriendo fren\u00e9ticamente el paisaje destrozado de mi torso, mientras su cerebro intentaba desesperadamente procesar informaci\u00f3n visual que desafiaba por completo la realidad en la que hab\u00eda vivido durante una d\u00e9cada.<\/p>\n<p>No cruc\u00e9 los brazos. No intent\u00e9 cubrirme. Me mantuve erguida, con la espalda recta, dejando que el sol cayera sobre mis cicatrices por primera vez en doce a\u00f1os.<\/p>\n<p>Di un paso al frente. Extend\u00ed la mano y tom\u00e9 el micr\u00f3fono de la mano fl\u00e1cida y paralizada de Chloe.<\/p>\n<p>Acerqu\u00e9 el micr\u00f3fono a mis labios, mirando fijamente a mi hermana gemela a los ojos.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfQuer\u00edas saber por qu\u00e9 mam\u00e1 y pap\u00e1 me miran con l\u00e1stima, Chloe? \u2014mi voz reson\u00f3 a trav\u00e9s de los enormes altavoces, firme, penetrante y desprovista de miedo\u2014. \u00bfQuer\u00edas saber cu\u00e1l es mi enfermedad invisible? \u00bfQuer\u00edas que dejara de esconderme para que todos vieran la verdad?<\/p>\n<p>Chloe abri\u00f3 la boca, pero no pod\u00eda respirar. Dio un paso tembloroso hacia atr\u00e1s, a punto de caer a la piscina.<\/p>\n<p>\u2014No es una enfermedad, Chloe \u2014dije, y mi voz reson\u00f3 por encima del silencio y el llanto de la multitud de adolescentes\u2014. Hace doce a\u00f1os, cuando la vieja casa se incendi\u00f3 en plena noche, estabas aterrorizada. Te escondiste en tu armario. Una viga en llamas cay\u00f3 sobre la puerta de tu habitaci\u00f3n, dej\u00e1ndote atrapada dentro mientras el cuarto se llenaba de humo.<\/p>\n<p>Chloe comenz\u00f3 a sacudir violentamente la cabeza, llev\u00e1ndose las manos a los o\u00eddos como si pudiera bloquear f\u00edsicamente las palabras. \u201cNo\u2026 no\u2026\u201d<\/p>\n<p>\u2014No lo recuerdas \u2014continu\u00e9, impidiendo que apartara la mirada y obligando a la luz cegadora de la verdad a penetrar en los rincones oscuros de su amnesia\u2014. Tu mente se quebr\u00f3 para protegerte del terror. Lo bloqueaste. Pero yo s\u00ed lo recuerdo. Recuerdo haber despertado. Recuerdo haberme arrastrado entre el humo gris asfixiante. Recuerdo haberte encontrado gritando en el armario. Y recuerdo el techo derrumb\u00e1ndose.<\/p>\n<p>Las l\u00e1grimas comenzaron a correr por el maquillaje del rostro de Chloe.<\/p>\n<p>\u2014No hab\u00eda ad\u00f3nde ir \u2014susurr\u00e9, captando el micr\u00f3fono la emoci\u00f3n cruda en mi garganta\u2014. As\u00ed que me tumb\u00e9 sobre ti. Te inmovilic\u00e9 en el suelo y recib\u00ed las llamas directamente sobre mi espalda. Ard\u00ed durante diez minutos, Chloe. Me derret\u00ed para que tu piel permaneciera impecable. Y escond\u00ed mi cuerpo bajo ropa gruesa todos los d\u00edas durante doce a\u00f1os, sufriendo el calor, dejando que me llamaras monstruo, para que jam\u00e1s tuvieras que recordar el olor de tu habitaci\u00f3n en llamas.<\/p>\n<p>Dej\u00e9 caer el micr\u00f3fono. Cay\u00f3 al cemento con un fuerte golpe final.<\/p>\n<p>El silencio que sigui\u00f3 fue el sonido del fin del mundo\u2026<\/p>\n<p>Cap\u00edtulo 5: Las cenizas de la vanidad<\/p>\n<p>\u201cNo\u2026 no, no, no!\u201d<\/p>\n<p>La voz de Chloe rompi\u00f3 el denso silencio del patio trasero, un grito agudo y gutural de absoluta y angustiosa comprensi\u00f3n. Cay\u00f3 de rodillas sobre el cemento mojado, presionando violentamente las palmas de las manos contra sus sienes.<\/p>\n<p>La barrera mental que hab\u00eda contenido el trauma durante doce a\u00f1os se rompi\u00f3 por completo. Los recuerdos reprimidos no regresaron poco a poco; inundaron su conciencia con la fuerza violenta de un tsunami. Recordaba el calor abrasador y sofocante. Recordaba el humo gris cegador y punzante que le llenaba los pulmones. Recordaba el crujido aterrador y ensordecedor de la viga de madera que se derrumb\u00f3 sobre su puerta.<\/p>\n<p>Y, sobre todo, recordaba el peso aplastante, pesado y protector de un peque\u00f1o cuerpo que gritaba y que se arroj\u00f3 sobre el suyo, protegi\u00e9ndole la cara de las brasas que ca\u00edan mientras el mundo ard\u00eda a su alrededor.<\/p>\n<p>Chloe se desplom\u00f3 hacia adelante, apoy\u00e1ndose sobre sus manos y rodillas. La vanidad, la cruel arrogancia, el aire de superioridad superficial que hab\u00edan definido toda su adolescencia quedaron reducidos a cenizas al instante. Ya no era la chica popular del instituto; era una ni\u00f1a de seis a\u00f1os, aterrorizada y destrozada, que despertaba de una pesadilla que hab\u00eda durado una d\u00e9cada.<\/p>\n<p>Se arrastr\u00f3 sobre el hormig\u00f3n caliente, sin importarle los rasgu\u00f1os en sus rodillas, hasta que lleg\u00f3 a mis pies descalzos.<\/p>\n<p>La multitud de adolescentes observaba en un silencio at\u00f3nito y lloroso. Los chicos que se hab\u00edan burlado de m\u00ed horas antes se secaban las l\u00e1grimas. Las chicas con trajes de ba\u00f1o de dise\u00f1ador se tapaban la boca, sollozando abiertamente, completamente avergonzadas de su propia superficialidad.<\/p>\n<p>Chloe me mir\u00f3, su rostro impecable completamente desfigurado por el dolor y el horror. Extendi\u00f3 sus manos temblorosas y bien cuidadas. Sus dedos, temblando violentamente, tocaron con delicadeza y reverencia las gruesas cicatrices de quemaduras en mis espinillas.<\/p>\n<p>\u2014Lo siento \u2014gimi\u00f3 Chloe. Su voz se quebr\u00f3 en un sollozo desgarrador, feo y hermoso\u2014. Oh, Dios m\u00edo, Maya. Lo siento mucho.<\/p>\n<p>Hundi\u00f3 su rostro contra mi est\u00f3mago cicatrizado y operado, rode\u00e1ndome la cintura con sus brazos. Sus l\u00e1grimas corr\u00edan libremente, mezcl\u00e1ndose con el sudor y el olor a cloro, empapando mi piel.<\/p>\n<p>\u2014Ardiste por m\u00ed \u2014solloz\u00f3 Chloe, con la voz amortiguada contra mi cuerpo\u2014. Ardiste por m\u00ed, y te odi\u00e9. Te llam\u00e9 monstruo. Te tortur\u00e9. Soy un monstruo, Maya. Soy un monstruo. Por favor\u2026 por favor, perd\u00f3name.<\/p>\n<p>A trav\u00e9s de las puertas corredizas de cristal, mis padres finalmente se derrumbaron. David y Sarah salieron corriendo de la casa, abri\u00e9ndose paso entre la multitud de adolescentes paralizados por el fr\u00edo. Se dejaron caer al suelo junto a nosotros y abrazaron a sus dos hijas en un abrazo desesperado, enredado y lleno de l\u00e1grimas.<\/p>\n<p>\u2014Lo sentimos mucho, Maya \u2014solloz\u00f3 mi padre apoyando la cabeza en mi hombro, besando la piel marcada por las cicatrices de mi espalda, disculp\u00e1ndose por la d\u00e9cada de silencio que hab\u00edan impuesto\u2014. Sentimos mucho haberte hecho cargar con esto sola.<\/p>\n<p>El secreto pesado y asfixiante que hab\u00eda envenenado a nuestra familia durante doce a\u00f1os se desvaneci\u00f3 en el aire veraniego, llevado por el viento.<\/p>\n<p>Me dej\u00e9 caer de rodillas sobre el cemento, sin prestar atenci\u00f3n al fuerte rasp\u00f3n en mi piel. Abrac\u00e9 a mi hermana gemela, estrech\u00e1ndola contra mi pecho, y apoy\u00e9 la barbilla en su hombro tembloroso. Sent\u00ed los latidos fren\u00e9ticos y desesperados de su coraz\u00f3n, un coraz\u00f3n que solo lat\u00eda porque yo lo hab\u00eda protegido.<\/p>\n<p>\u2014Est\u00e1 bien, Chloe \u2014susurr\u00e9, mientras mis propias l\u00e1grimas finalmente ca\u00edan, calientes y r\u00e1pidas, lavando una d\u00e9cada de resentimiento\u2014. Est\u00e1 bien. No lo sab\u00edas. Te amo.<\/p>\n<p>\u2014No te merezco \u2014grit\u00f3 Chloe, agarr\u00e1ndome por los hombros.<\/p>\n<p>Me apart\u00e9 un poco, mir\u00e1ndola a la cara surcada por las l\u00e1grimas. \u2014Eres mi hermana \u2014dije con vehemencia, sec\u00e1ndole una l\u00e1grima de la mejilla impoluta\u2014. Arder\u00eda mil veces para protegerte.<\/p>\n<p>A nuestro alrededor, la fiesta se disolvi\u00f3. Mis padres se levantaron y, con calma y amabilidad, pidieron a los invitados que se marcharan. No hubo quejas. Los adolescentes salieron del patio trasero en absoluto silencio y con respeto, dejando atr\u00e1s sus vasos medio vac\u00edos y sus juguetes inflables.<\/p>\n<p>Una hora m\u00e1s tarde, el patio trasero estaba completamente vac\u00edo. Las luces de ne\u00f3n de la piscina estaban apagadas. El sol comenzaba a ponerse, proyectando largas y relajantes sombras sobre el patio.<\/p>\n<p>Las cuatro nos sentamos juntas en la silenciosa y oscura sala de estar, acurrucadas en el sof\u00e1. Nos tom\u00e1bamos de las manos en la penumbra, agotando nuestras l\u00e1grimas, iniciando el largo, arduo y hermoso proceso de reconstruir una hermandad que hab\u00eda sido forjada en el fuego, destruida por el silencio y finalmente resucitada por la verdad\u2026<\/p>\n<p>Cap\u00edtulo 6: El Braille de la supervivencia<\/p>\n<p>Dos a\u00f1os despu\u00e9s, la brisa salada y fresca de la costa californiana azotaba con fuerza a trav\u00e9s de las ventanas abiertas de nuestro apartamento compartido fuera del campus universitario.<\/p>\n<p>En la concurrida y soleada playa de Santa B\u00e1rbara, me tumb\u00e9 boca abajo sobre una toalla de playa de colores vivos, escuchando el r\u00edtmico y relajante romper de las olas del Oc\u00e9ano Pac\u00edfico.<\/p>\n<p>No llevaba una sudadera de forro polar pesada y sofocante. No me escond\u00eda dentro de una bata blanca y gruesa. Llevaba un sencillo bikini turquesa. Las cicatrices de quemaduras, irregulares y brillantes, que marcaban mi espalda, mis hombros y mis piernas, estaban completamente expuestas a la luz cegadora del sol, a la brisa marina y al mundo.<\/p>\n<p>Ya no era un fantasma que atormentaba mi propia vida. Era libre.<\/p>\n<p>A pocos metros de distancia, un grupo de adolescentes que pasaban por all\u00ed, con tablas de surf y m\u00fasica a todo volumen en un altavoz port\u00e1til, se detuvieron. Una de las chicas le dio un codazo a su amiga, se\u00f1alando expl\u00edcitamente el extenso y violento trauma que recorr\u00eda mi columna vertebral. Comenzaron a susurrar, con los ojos muy abiertos, llenos de morbosa curiosidad y juicio adolescente.<\/p>\n<p>Antes de que pudiera siquiera levantar la cabeza de la toalla para darme cuenta de sus miradas, una sombra cay\u00f3 sobre m\u00ed.<\/p>\n<p>Chloe se interpuso directamente en su campo de visi\u00f3n, bloqueando f\u00edsicamente su vista de mi cuerpo.<\/p>\n<p>Chloe ya no era la chica vanidosa, cruel y superficial de la fiesta en la piscina. Hab\u00eda abandonado a sus amigos t\u00f3xicos de la alta sociedad que solo valoraban la est\u00e9tica. Hab\u00eda pasado los \u00faltimos dos a\u00f1os en terapia intensiva, superando su sentimiento de culpa por haber sobrevivido y dedicando su vida a convertirse en mi protectora m\u00e1s feroz e inquebrantable.<\/p>\n<p>Se qued\u00f3 de pie con las manos en las caderas, mirando fijamente al grupo de adolescentes con una intensidad tan agresiva, aterradora y protectora que estos bajaron la mirada de inmediato, con el rostro enrojecido por la verg\u00fcenza, y se apresuraron a alejarse por la orilla.<\/p>\n<p>Chloe se arrodill\u00f3 en la arena junto a mi toalla. Me sonri\u00f3, con los ojos llenos de una calidez genuina.<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Idiotas! \u2014murmur\u00f3 en tono juguet\u00f3n, sacudiendo la cabeza.<\/p>\n<p>Meti\u00f3 la mano en su bolso de playa y sac\u00f3 un frasco de protector solar de alto factor de protecci\u00f3n. Se ech\u00f3 una buena cantidad de la loci\u00f3n blanca y fresca en las palmas de las manos y las frot\u00f3 para calentarla.<\/p>\n<p>Con una delicadeza incre\u00edble, Chloe comenz\u00f3 a aplicarme la loci\u00f3n en la espalda. Sus manos se mov\u00edan con una profunda y sagrada reverencia sobre los gruesos queloides que cubr\u00edan mis hombros y columna vertebral: los mismos lugares que la hab\u00edan protegido del techo en llamas que se derrumb\u00f3 catorce a\u00f1os atr\u00e1s. Fue un gesto \u00edntimo y afectuoso, una disculpa f\u00edsica que repet\u00eda cada vez que sal\u00edamos al sol. Estaba cuidando las mismas cicatrices que una vez hab\u00eda usado para burlarse de m\u00ed.<\/p>\n<p>\u2014No dejes que te molesten \u2014susurr\u00f3 Chloe con vehemencia, inclin\u00e1ndose para darme un suave beso en el pelo\u2014. Eres la persona m\u00e1s hermosa de toda esta playa, Maya.<\/p>\n<p>\u2014Lo s\u00e9 \u2014sonre\u00ed, inclin\u00e1ndome hacia el suave contacto de mi hermana, cerrando los ojos y sintiendo por primera vez en mi vida adulta el profundo y sanador calor del sol sobre mi piel desnuda.<\/p>\n<p>La sociedad me hab\u00eda dicho que ocultara mis cicatrices. Me hab\u00edan dicho que la piel da\u00f1ada era fea, que el trauma deb\u00eda disimularse, que la perfecci\u00f3n era la \u00fanica est\u00e9tica aceptable. Durante doce a\u00f1os, cre\u00ed que mi cuerpo era un secreto grotesco que deb\u00eda permanecer oculto en la oscuridad.<\/p>\n<p>Pero mientras yac\u00eda en la arena, escuchando la respiraci\u00f3n de mi hermana gemela que me amaba con una devoci\u00f3n absoluta e inquebrantable \u2014una hermana que solo respiraba gracias al tejido que cubr\u00eda mi columna vertebral\u2014 comprend\u00ed la profunda e inexpugnable verdad.<\/p>\n<p>Mis cicatrices no eran en absoluto una desfiguraci\u00f3n.<\/p>\n<p>Eran la prueba irrefutable de mi supervivencia. Eran una carta de amor f\u00edsica e innegable, escrita en fuego y carne, que demostraba que hab\u00eda mirado al abismo m\u00e1s oscuro y aterrador, luchado contra las llamas y vencido. Eran la corona de mi victoria, y jam\u00e1s, nunca m\u00e1s las volver\u00eda a esconder.<\/p>\n<p>Si quieres leer m\u00e1s historias como esta, o si te gustar\u00eda compartir tu opini\u00f3n sobre qu\u00e9 habr\u00edas hecho en mi lugar, me encantar\u00eda saberla. Tu perspectiva ayuda a que estas historias lleguen a m\u00e1s personas, as\u00ed que no dudes en comentar o compartir.<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Cap\u00edtulo 1: El peso de la S\u00e1bana Santa \u201cSi eres demasiado cobarde para usarlo, entonces ni te molestes en venir a nuestra fiesta de cumplea\u00f1os\u201d, se burl\u00f3 mi hermana gemela, &hellip; <\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":1386,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-1385","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-readmore"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/readstoryus.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1385","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/readstoryus.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/readstoryus.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/readstoryus.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/readstoryus.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=1385"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/readstoryus.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1385\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1387,"href":"https:\/\/readstoryus.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1385\/revisions\/1387"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/readstoryus.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/1386"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/readstoryus.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=1385"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/readstoryus.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=1385"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/readstoryus.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=1385"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}